DÍA 19
Sábado 21.01.2017
561 km

Tras dormir solo 4 horas,  salimos sobre las 5am de Lindau rumbo a la Agnellotreffen. Mucho frío atravesando Suiza y bastante tráfico.

Rodamos sin parar y a eso de las 2:30pm llegábamos a Casteldefino, a 7 km de la Agnellotreffen donde nos estaban esperando la organización de la Agnellotreffen y mis amigos del Vespa Club Massa para acompañarnos rodando con nosotros hasta la concentración. Nos grabaron todo el trayecto incluso al llegar también con un dron.
En la concentración nos esperaban cientos de moteros que nos hicieron un pasillo de honor. Indescriptible es el calificativo que más se aproxima a lo que hemos vivido David y yo.
No me podía imaginar tal recibimiento.
Una vez paramos avalanchas de moteros se acercaban a nosotros para hacerse una foto, felicitarnos, etc… en dos palabras… im-presionante 😂

Así estuvimos el resto de la tarde, fotos, responder a la gente sus preguntas sobre esta aventura, más fotos, también con chavales que querían montarse en nuestras máquinas. Muchos nos seguían en Facebook y nos lo comentaban.
Por supuesto estuve un buen rato con mis amigos del Vespa Club Massa, que me tenían preparada una gran sorpresa…. me hacían entrega de los tres parches que significan formar parte de pleno derecho de su club vespista, algo que normalmente se tardan años en conseguirlo y pocos de los casi 300 miembros han conseguido hasta la fecha. Ni que decir tiene que este honor es totalmente inmerecido pero que me hace una ilusión tremenda. Esta ha sido la guinda de esta gran aventura. GRACIAS MASSA!!!

La cena la tuvimos con el staff de la organización y en los postres nos hicieron entrega de unos detalles por parte de las autoridades locales y también de una placa conmemorativa de la aventura realizada.
No tenemos palabras para describir mejor lo que han sido estas horas y queremos agradecer especialmente a nuestros amigos de la Agnellotreffen en la persona de Manuel Podetti todo este recibimiento y el esfuerzo y apoyo que nos ha brindado desde que hace dos meses se enteró que íbamos a ir a Nordkapp en pleno-pleno invierno y sin apoyo logístico siendo, en mi caso, la primera vez en la historia que una persona lo hacía montado en una vespa en estas condiciones.