DÍA 10
Jueves 12.01.2017
400 km
Salida: 5:30 am
Llegada: 5:30 pm

Nos levantamos tempranico porque teníamos jornada larga y posiblemente complicada como así fue. Había nevado por la noche y había unos 20 cm de nieve polvo.

La conducción durante las primeras horas fue dificultosa debido a la nieve acumulada por la noche y las huellas de carriles bajo la nieve que te encarrilaban la rueda. Varias veces a punto de tomar tierra, mejor dicho, nieve.

Después de pasar Ivalo a 30 km hay un desvío dirección Nordkapp y desde este punto hasta la frontera con Noruega (unos 70km) la carretera no tenía mantenimiento invernal, es decir, sálvese quien pueda. Con más de un palmo de nieve y sin tráfico aquello parecía cualquier cosa menos una carretera. Tuvimos varias caídas y el avance era muy lento. Hasta tal punto que pensamos en dar marcha atrás. Después de pensarlo decidimos avanzar sin saber si nos quedaríamos bloqueados. Finalmente logramos llegar a la frontera con Noruega y la carretera mejoró dentro de lo que cabe en estos lares.
A todo esto tuvimos solamente unas 4 horas de luz-penumbra. El resto, 6 horas, conducción nocturna sobre hielo…
En Kárášjohk paramos a repostar y preguntamos qué tal estaba la E6. Nos dijeron que bien y entonces decidimos llegar a Honninsvåg.
Los 170 km anteriores a Honninsvåg bordean el Mar de Noruega y en muchos puntos está justo del otro lado del quitamiedos. No veíamos el mar por ser de noche pero sí en nuestro GPS y la verdad es que acongojaba un poco saber que una racha de viento fuerte como las que tuvimos nos podía lanzar al agua 😱
Tuvimos durante todo el día ventisca, nieve, niebla… una odisea…

Mañana esperamos coronar (si el convoy que une los 30km que hay desde Honninsvåg hasta Nordkapp tiene a bien abrir la ruta). En este caso
habríamos tardado 11 días en hacer Pamplona-Nordkapp (unos 5.000km)

El duro día de hoy quiero dedicárselo en exclusiva a Lucía, la hija de un buen amigo mío, que con un tumor en el cerebro desde hace tiempo, es un ejemplo de valentía y buen humor ante la adversidad. Y esto es precisamente lo que me animó esta mañana a tomar la decisión de seguir cuando estábamos casi bloqueados por la nieve. Va por ti Lucía! Y van por ti las innumerables avemarías que he rezado hoy por ti subido en mi vespa 🛵🙏🙏